27/5/11

Estoy rota. Algunos días me pasa. Como instantáneas que se empapan de este color hasta teñirme las horas. Pienso en volver a erigirme, a crecer sobre mis piernas y hacer de mis muslos el círculo perfecto para la flotación. Me gusto de un material otro que me inmunice ante el efecto gravitatorio y me permita, delicadamente, el planeamiento cercano a las nucas. O el encierro en la cueva primogénita donde nací en retrato informe, donde fui la leve sangre que tiñó la tierra de mí. ¿Dónde reposará la tan bien ponderada “alma” cuando la captura olvida la mecánica y se recuerda manual, sanguínea? ¿Estaré aún allí, durmiendo sobre la pared y esperando mi caída? Cada parte de este hacer se niega a la restauración cuidada. Quiero la desintegración inmediata de éste nombre, devenir en varias. La mutación ensordece estos hilos que buscan reunir al torzo con su extremo otro.


¿Si esperara por la angustia para más luego erradicarla? Habríame entendido años atrás si el reflejo algo hubiera dicho.

Pero insiste, insiste aún en que el reposo no es cosa de machos. La hombría se mide por el tamaño, pero ¿y la resistencia? El reposo es el abismo de los impacientes. Tener que esperar que nada llegue. Tener que reposar los brazos, la piel, los pelos. Todo en calma duerme al organismo que tembién reposa, entonces todo se apaga hasta empezar de nuevo.

3 comentarios:

Violeta Color dijo...

faaa.
Tanto todo nada y tanto siendo todo que se hace nada cuando vacía, pero aún el hueco es profundo y anda lleno de todo

Nadie te obliga dijo...

Después te das cuenta de que todo es una licuadora y que los días mas complicados son los domingos sin alikal

Favillesco dijo...

Hey, dejaste Semio? ;-;