13/4/17

El otoño es un limbo. Es un entre en el que aparecen las cosas perdidas, reencontradas casi sin quereren un subte o un mercado. No es tiempo de cosecha, sino de guardado. El otoño es como el hogar con la puerta apenas entreabierta. Entran las hojas secas como manos huesudas. Entran porque en otoño deben entrar. El viento frio es buen augurio, las casas van a congelarse en algunos meses. Los indigentes eternizarán sus gestos de hastío, como estatuas de piedra que decoran las calles más elevadas de la ciudad. Un bebé nacerá un día, cuando el frío haya mermado y el limbo no suponga más que un mal recuerdo. Pero aun estamos, y la imagen de lo contemporáneo invadiendo los rincones, entrando por la puerta entreabierta como huesos del cadaver que aún no es, asfixia como si la prensión del muerto hubiera ganado más fuerza al darse algo que presionar. Quisiera recuperar cada carta perdida, recordar quién fui, qué promesas hice. Portar el nombre de lo ajeno como cruz frontal y no saber elegir, tan sólo algunos sellos que el pasado no para de reinaugurar a diario.

11/4/17

El cielo filtraba luces amarillas.
La lluvia caería unos minutos después.
Amarillos son los ovarios heridos al pensarlos;
algo se retuerce dentro mio
porque mis ovarios
rojizos
han podido crear.
Hay una linea
gruesa
que diferencia un abrazo de otro
un olor de un
tono.
La piel se impregna de lo extranjero cuando cree;
una acusacion:
la empatía no es un gesto
es un dolor.
Entonces la voz se acurruca en el miedo
la culpa sonríe desde la caricia de la infancia
¿alguien sabe
que se siente
morir?

29/3/17

Cuál es la pista exacta que marca una duda frente al bienestar establecido? Hay una conformidad inevitable frente a la posibilidad siempre renovada. Una mujer a mi lado dice "es siempre asi de feliz, yo le regalé unas ojotas y al otro día se vino con las ojotas". Decir yo es siempre tan intenso. Alguien titula los acontecimientos, nombra cada momento como si de instantáneas en una galería se tratara. Entonces hoy respondo a 15 de las 18 caracterisiticas que me asemejan con aquel retrato. Entonces voy a portar el titulo, voy a saber lo que siento, voy a definirme por semejanza y asi encontraré a los enemigos que merezca. El cielo no es más azul cada vez. El cielo se enmudece bajo una tintura del color del fuego. Yo me sonrojo al otro lado, yo sé temer.

23/3/17

La identidad se forma y afirma en base a una superposición de mascaras que van naturalizando los gestos ajenos, apropiándose de lo heredado. El cuerpo es víctima de la imagen que nutre y dirige. El ser lo definen las formas materiales limitadas. En este cuerpo hay un cuerpo en desarrollo y ante la seformacion, la identidad se ve trastocada, las máscaras se confunden, y la herencia por la que supe renegar ya no es asiento de confianza. El yo que supe dirigir hacia un destino de definicion abierta, hoy se siente triste. Sentir un rincón vacio cuando el cuerpo está repleto de latidos. Sentir que las palabras son cosas que, como a la masa, podemos estirar, cortar, modificar hasta que dejen de ser lo que en origen eran. La identidad se afirma en la superposición de máscaras. La verdad es la idea de que existe una mascara última, un rostro cierto. Pero la verdad es una idea.

22/3/17

Las palabras nontienen un sentido estricto. El amor crea códigos intimos, privados. Codigos de a dos que solo entienden quienes lo han creado. Porque cada nuevo simbolo nace de una combinación en general arbitraria de algunos elementos y momentos, y entonces algo late diferente, algo expone a los amantes la fundacion de algo nuevo al interior de ese lenguaje privado.
El tiempo, también, va perturbando la simpleza y puridad de cada código. La intimidad del lenguaje del amor va confundiendose con la informalidad de lo cotidiano, y entonces cada palabra representa no solo la indicacion precisa de algo sino también una invitacion a la aventura, o un gesto de traición a las promesas implícitas.
Cuando el sueño cae sobre mis ojos siento temor y culpa. No quiero ser debil, no quiero aceptar a un cuerpo que en su vulnerabilidad no es capaz de acompañar la danza de los verbos privados. El cuerpo no soy yo. El Ser de alguien no puede componerse solo de lo que vence.

21/3/17

                                                                      a Mauro

Se ha normalizado el acontecimiento. Las palabras viajan a una velocidad que se encripta por la incapacidad de inteligir el cómo. Ya no hay estructura que resista. Cada una de las palabras que escribo viaja, se desvanece, para reaparecer invertida, traducida, mutada. Entonces, ¿qué sentido tiene escribirte una carta? El futuro es una promesa terrorífica, es una novela de Philiph Dick en la que todos devenimos en alienados sujetos sumidos al horror de vivir bajo un control expuesto, solapado su rostro pero clara su dominación. Hoy el poder es un constructo fantasmático, hoy decidimos mirar hacia otro lado, guardar la fe, creer que nada de todo esto ha sido pensado previamente. No hablo de Dios, hablo de nuestras propias manos que fueron capaces de imaginar el horror, y reproducirlo sin limitación, sinverguenza, sin empatía. Cada uno de los instantes en que nos juramos libertad, estamos siguiendo el libreto escrito por dioses de carne y hueso. No hay historia del pensamiento que pueda negarlo. Aún nos soñamos libres, y por soñar tal libertad es que seguimos intentando romper, salir, vibrar. Vivir consiste en eso, en creer que hacemos la revolución desde este lado del mostrador, aún cuando siempre vayamos a estar del otro. Entonces, ¿para qu´pe escribirte una carta? Hay un hijo formándose en mi vientre, tengo la tripa repleta de jugo, de sal, soy yo misma el caldo de cultivo de una entidad que ha de mirar, de beber, de mascar, de sentir y llorar. Una vida que va a aprender a tener miedo, a dar amor. Vivimos bajo el libreto de dramaturgos que sólo podemos imaginar, y aun asi, elegimos dar vida, creer que en cada beso que nos damos, en cada palabra que no decimos para evitar herir al otro, hay una luz que se filtra y que nos permite respirar un poco más hondo cada vez. Entonces, escribir una carta no es más que esto, que encender la linterna en la cueva nocturna, que intentar que la saliva no caiga, que la mano sostenga, que el miedo exista, y que podamos vencerlo. La red se teje con hilos de plata. La red se teje con sangre y fe.

14/3/17

No es el amor sino el ego el que reclama pruebas. No es este el tiempo del silencio, cuando los fantasmas del mundo vienen a exigir la voz. No hay permisos para el despojo de la mascara. La primera o la última de las bocas va cosiéndose las palabras al tiempo que susurra la canción del deber.

9/3/17

Maleza

Lo que asocio con la maleza crecida
Es un puñado de formas
Vivas
Ajenas.
Entre aquello que cayó
En manos del descuido
Humano
Crecen seres de un lenguaje
Ajeno
Vivo.
La maleza crecida es el hogar
De lo que en casa de bordeadoras
Tememos:
Sus pieles brillantes, humedas
Su cuerpo reptante
Y un olor
Que desconocemos
Porque nunca dejamos
Que el pasto crezca.
Aquí hay zonas cada vez más
Aridas
Mas ajenas
Menos
Vivas.
Aquí no crecen
Ni los monstruos
Ni los amigos

22/2/17

A veces la adrenalina impone, en su angustia, un fondo de apertura por el que se espía la luz. No puedo retratarme sin sentir la vejez. Hay un alma antigua que me habita, que aprovecha mi cuerpo para continuar su desarrollo.

14/2/17

Cocino al borde del balcón. Tengo mis plantas perfumadas al frente y amaso con el amor y la fortaleza de quien es dos. Harina y agua hacen alquimia y los dedos abren la humedad del cuerpo de manera tal que resulte alimento. Las hojas de los arboles se sacuden desde la copa hasta la base, y herirlos nos cuesta el alma a cada cuerpo. La energía de la tierra se parte si la corteza es rota. No damos lo que quitamos, y las flores huyen de nuestro olfato al saber que su alma será ensuciada con nuestra mitología urbana. Cómo dar sosiego a quien ha sido herido tantas veces, cómo afirmar que no haremos sangrar si las manchas en el suelo son marrones y ya no se lavan con el agua de la lluvia. Alguien dijo hay que relajarse, porque el tiempo que nos toma sacar conclusiones es un tiempo que se nos pierde, mientras tanto ellos crecen, nosotroa crecemos, y algo en el medio se nos fué, para siempre, como el agua que no bebimos al ver llover. No salgo lo suficiente, ni beso incansable, ni lloro con despojo, ni encuentro las palabras más justas. Sólo tengo un corazón repetido, mutado dentro. La alquimia del agua y el harina, de los dedos invisibles en un útero húmedo y fragil, trajeron un cuerpo que late y baila, flota en su danza marina a la espera de lo infinito. El placer se interrumpe cuando descubrimos que la falta lo completa. Amaso frente a esta ventana que se abre al cielo, y el atardecer cura heridas, deja que las palabras fluyan, nos da a luz sin poema, sin metáfora. Nos da a luz, y nada mas.